jueves, 19 de enero de 2017

A tres años de la tragedia de Quijano, piden que la condena a Barrientos quede firme

Los Jurado viven entre el dolor y el pedido de celeridad a la Justicia. Omar Barrientos podría recibir una pena de 25 años.

La puerta de casa se abre. Se ingresa después de dar un paso a la derecha. Una foto gigante de Ana Belén –cargando en brazos a su hija Ámbar- y Juan Cruz recibe a todo los que entran. Al costado, a la derecha, un mueble que podría usarse para guardar vajillas, en la casa de los Jurado, en villa San José, exhibe las últimas fotos de los jóvenes que, junto a Rodrigo Tapia, un amigo, perdieron la vida por el trágico accidente del Camping de Campo Quijano. 

Era verano y las altas temperaturas se hacían sentir. Los jóvenes buscaban refrescarse entre bebidas y asados en familia y amigos. Una semana antes del accidente había pasado el día en el Cabra Corral. “Siempre andaban de aquí para allá, eran felices”, recordó Liliana, la mamá. 

“Se jugaba el superclásico de verano, los chicos eran fanáticos de Boca. Cargaron la conservadora, las comidas, las bebidas y se fueron a pasar el fin de semana allá”, contó Alfredo, papá. Y acotó: “hasta se habían llevado el tele de casa para ver el partido en el camping. Pero la TV Pública no pasó el partido y entonces se pusieron a jugar a la Play”. 

Los Jurado junto a Rodrigo Tapia se habían instalado en el camping desde el sábado. La idea era regresar al día siguiente. Pero el domingo 19 de enero quedó marcado en sus corazones. El Fiat Uno que conducía Jorge Omar Barrientos, en estado de ebriedad, se estrelló en el camping y arrasó con los chicos que disfrutaban de una comida. Desde entonces todo cambió. 

Juan Cruz cursaba el Bespa y hacía changas por la Villa, en la zona oeste de la ciudad. Ana había terminado el secundario, estudiado inglés y en 2014 iba a cursar el profesorado en educación física. 

El recuerdo
Desde entonces la vida les cambió a los Jurado. La ausencia se nota en la mesa, las habitaciones, en cada pasillo de la casa. Los papás deben enfrentar la pérdida de dos seres queridos y la crianza de Ámbar que tenía poco más de un año cuando disfrutaba junto a su mamá y tío de la tarde de camping.

“¡Mirá mamá, mirá esta foto”. La entrevista se interrumpe cuando la niña le acerca un cuadro de su mamá a su abuela, a quién la llama mamá. Liliana contuvo las lágrimas y reconoció que es difícil. 

“Ella siempre nos hace preguntas de dónde están su mamá y su tío. Nosotros le respondes con un lenguaje que ella pueda atender, le decimos que diosito se los llevó al cielo”, dijo.

“Queremos que sea una niña normal, que crezca normal y feliz. Es nuestra felicidad”, confesó Alfredo cuando se secaba las lágrimas. 

Los abuelos se convirtieron en papás. La vida continúa, “difícilmente, pero continúa”, contaron. Ámbar se prepara para empezar el pre jardín y para los Jurado es como un volver a empezar, sin olvidar. 

Un caso sin precedentes
El 11 de marzo de 2016 Barrientos fue condenado a ocho años de prisión por la muerte de los Jurado, Tapia y Mario Alejandro Ríos que viajaba como acompañante en el auto. Fue la primera vez en la historia judicial de Salta que se imputó a un conductor por el delito de homicidio simple (con dolo –intención- eventual). 

La familia espera que la Cámara de Casación deje firme la sentencia en contra de Jorge Omar Barrientos. La pena podría extenderse de ocho a 25 años de prisión. 

Hoy, desde las 11, los familiares de víctimas de la tragedia de Quijano harán el repintado de las estrellas amarillas, para recordar a los jóvenes. 

Se suman las ayudas para la gente de la Quebrada afectada por el temporal

Después de la noticia del alud en la zona de la Quebrada del Toro y con la Ruta 51 habilitada para poder subir hasta los parajes afectados, comenzaron a llegar las ayudas para los pobladores, por parte de la Municipalidad de Campo Quijano, la Fundación Alfarcito, el Hospital local Francisco Herrera y la Policía de Quijano.

Desde la Municipalidad se llevo ayuda desde el primer día que habilitaron la ruta, con elementos básicos y de primera necesidad: agua, alimentos, leche, pañales, frutas. Ayer volvió al lugar del desastre otra comitiva del municipio con mercadería, verduras, garrafas, leche. También en el día de ayer se hizo un censo de las perdidas y necesidades del todos los pobladores. En el día de hoy una comisión lleva ayuda hasta Pascha.

El personal del Hospital Dr. Francisco Herrera, también se solidarizo con los pobladores de la Quebrada, juntaron y mandaron paquetes de ropa.

Otra institución que esta muy cerca de los pobladores de la Quebrada y ayudando constantemente es la Fundación Alfarcito, que desde el primer día y en coordinación con la Municipalidad llevaron alimentos al lugar de desastre. La Fundación sigue recibiendo donaciones, todas aquellas personas que quieran colaborar, pueden ingresar a la pagina de facebook Fundación Alfarcito o hacer llegar sus donaciones, a Av. Chile 160 en la ciudad de Rosario de Lerma. 

La Policía también asistió a los damnificados
La Policía de la Comisaria de Campo Quijano, asistieron a los damnificados por el temporal llevando agua potable, efectivos del Destacamento La Silleta auxiliaron a una familia del paraje Potrero de Uriburu, en el departamento Rosario de Lerma. Dos adultos y cinco niños fueron asistidos por los policías, quienes constataron el buen estado de salud de los mismos.

Una comisión integrada por miembros de la Policía de Salta y acompañada por baqueanos de la zona de Potrero de Uriburu, verificó  el estado de salud en el que se encontraba  una familia compuesta por dos adultos y cinco menores. Constataron que sólo se produjo la pérdida de animales de pastoreo, como consecuencia del avance de las aguas del río Arenales.

Encontraron los restos de la gente arrastrada por el alud

Lugareños encontraron los cadáveres de Hipólito Quipildor y Bernardina Vilte. Los puesteros perdieron sembradíos, ganado menor y viviendas.

La fuerza de la naturaleza fue demasiado para la Quebrada del Toro. En las últimas horas recién pudieron encontrar los restos de las dos personas que fueron arrasadas por el alud en la zona de Pascha, ubicado en medio de los cerros, en el departamento de Rosario de Lerma. Los familiares denuncian abandono de persona por parte de las autoridades, ya que aseguran que nadie los ayudó.

Estas personas sufrieron el terrible temporal de lluvia y barro que se desató en la zona el lunes pasado, y que además dejó a cientos de personas varadas sin poder cruzar a Chile, ni regresar a la Capital salteña.

"Recién me llamaron del cerro. Encontraron el cuerpo de mi primo. Estaba en la zona donde está la casa que fue arrasada. Lo encontraron los lugareños y mis hermanos", le dijo a El Tribuno Silvia Vilte, hermana de Bernardina Vilte y prima de Hipólito Quipildor. Ambos perdieron la vida tras el alud. Un rato después encontraron también a Bernardina.

Muy acongojada y con mucho enojo, Silvia dijo que ninguna autoridad se comunicó con ellos. "No llegó nadie. Ni la Policía, ni Gendarmería para ayudarnos a buscar los cuerpos".

La mujer comentó que para llegar hasta Pascha deben viajar en vehículo por la ruta 51 hasta llegar a Ingeniero Maury. De ahí hay que andar cinco horas a caballo subiendo por los cerros y continuar cinco más hasta llegar al lugar.

Para la búsqueda de los cuerpos, lugareños que son de la comunidad originaria Incahuasi, llegaron hasta donde estaba la casa de los Vilte.

Silvia contó que ellos sienten que "hubo abandono de persona. Nadie se comunicó con nosotros, no nos dan respuestas y la gente que está en la búsqueda duerme a la intemperie, no tienen comida ni abrigo. El forense llegaría mañana, pero no nos saben explicar cómo harán para bajar los cuerpos".

Pérdidas
El alud de Abra La Cruz, que se multiplicó en varios aluviones que terminaron en la parte baja de la quebrada, dejó un saldo extremadamente negativo. Ganado muerto, casas destruidas, plantaciones estropeadas, caminos y asfalto deteriorado y un costoso puente en la zona de El Candado que parece inutilizado, cuando la obra aún no fue terminada.

Son pérdidas millonarias para un vasto sector que fue golpeado por la furia de la naturaleza. Cuando todavía algunos pobladores no se reponen de los temblores del 2010, ahora la furia implacable de la tierra volvió a sacudir a los parajes de la Quebrada del Toro adentro, adonde se llega solo a lomo de mula o en vehículos todo terreno. El trazado de la ruta nacional 51 quedó desdibujado casi por completo en el tramo que va de Campo Quijano a la zona de Alfarcito. Apenas saliendo de Quijano, bajo el viaducto del Toro, la cinta asfáltica ya no está más. "El agua se llevó puesto el camino. Esta traza nueva no sirve. No hay camino. Todo es igual que hace unos años atrás. El temblor del año 2010 volteó todo el camino viejo. Ahora el agua. Por acá no se podrá pasar si no se hacen bien las cosas", dimensionó la situación Gregorio, uno de los vecinos que a diario se traslada por la ruta 51 para llegar al paraje El Mollar.

Una máquina pesada aparece en escena sobre el lecho del río, con sus toneladas de hierro arrastradas. 

Cerca de El Candado, distante a 35 kilómetros de la capital provincial, una obra de gran dimensión correspondiente al proyecto de la nueva ruta nacional 51 quedó menoscabada por el torrente de agua, lodo y piedras. Llamativamente, las columnas del viejo ramal C-14 soportaron la embestida de la naturaleza sin problemas. El tramo conocido como "la variante de la ruta nacional 51", entre los kilómetros 35,07 y 39,57 quedó casi tapado. El viaducto de El Candado, considerada la obra vial más importante de la provincia, con un largo total de 382 metros, 10 metros de ancho, y columnas de 2 metros de diámetro y altura variable de entre 6 y 12 metros de profundidad, se convirtió en una estructura endeble, a punto de colapsar, por el agobio de la erosión de la tormenta.

Siguiendo por el camino, el paisaje se mezcla entre la tranquilidad pasmosa de la geografía y el desastre natural. Entre el cielo azul y el verde de los cerros surge el contraste indeleble de los parajes arrasados por el lodo y las enormes piedras.

Chorrillos, por poco no desaparece del mapa. Alrededor de treinta viviendas de adobe quedaron inutilizadas. No hay agua potable. Llegó la ayuda con alimentos y abrigo, pero alcanzará para unos pocos días. El ganado está muerto y los sembradíos de papas y habas ya no existen.

"¿De qué vivimos si no es de nuestra tierra y animales? Nos salvamos porque Dios así lo quiso, pero ahora no sabemos cómo seguir" se lamentó Víctor Cruz, cacique de la zona.

miércoles, 18 de enero de 2017

Las dos caras del corte de la Ruta 51 por los aludes

El corte de la Ruta 51, por las fuertes lluvias y los consecuentes aludes, trajo situaciones y consecuencias para analizar, sobre lo que trasmite los organismos oficiales y lo que la gente dice.

Por un lado, la historia de una chica y su grupo de amigos que se vinieron caminando desde Maury hasta Campo Quijano, motivados por la no llegada de ayuda y el desabastecimiento de los negocios de dicho paraje. Todos saben que no se podía llegar por vía terrestre hasta el lugar por los distintos cortes y por los operativos de seguridad.

Por otro lado el malestar, seguramente de familiares y amigos, de las dos personas desaparecidas en la zona de desastre, por los ánimos de perder un familiar en esta situación y ver que las autoridades policiales y gendarmería esta avocada a los turistas, molesta un poco, seguramente ahora con la ruta liberada, las fuerzas comenzaran las búsqueda de los cuerpos de los fallecidos.

Mientras que el Gobierno de la Provincia, y los organismos oficiales correspondientes, manifiestan que se enviaron ayuda y asistencia a todos los varados en su momento, y que se sigue trabajando en la zona con presencia del Comite de Emergencia, lo anunció el Gobernador. Les dejo las historias y las noticias.

Estaban varados por el corte de ruta, no recibieron ayuda y se volvieron caminando
Antonella estaba varada en Ingeniero Mauri junto a su grupo de amigos. Denunció que hasta las 9 de la mañana de hoy no habían llegado provisiones por parte del Gobierno hasta el lugar y decidieron regresar caminando hasta Quijano.

La situación de las personas varadas desde el domingo en Ingeniero Maury es complicada, por lo menos lo fue para Antonella y su grupo de amigos, con los que regresaba de un viaje desde Iquique. Denunció que hasta anoche no habían recibido las provisiones y esta mañana, a las 9, decidieron emprender el viaje caminando desde Ingeniero Maury hacia Campo Quijano, en el camino una de las personas que trabaja en el restablecimiento de la ruta, los acercó hasta el destino.

"Llegamos el domingo alrededor de las 1 de la mañana. Nadie nos dijo qué pasaba. Ayer tampoco, gendarmería tuvo muy poca humanidad con las personas que estábamos varadas. Pudimos almorzar con lo poco que quedaba en el pueblo, desabastecimos los quioscos. A la noche no llegó ningún tipo de ayuda, cada uno se organizó para comer lo que pudo. Nosotros comimos gracias a los choferes de la empresa en la que viajábamos. No llegó ningún tipo de ayuda. Esta mañana, la situación continuó igual", detalló Antonella.

En tanto, otro testimonio fue de una lectora que logró comunicarse a través de su marido con El Tribuno para contar: "Solo recibieron agua y una lata de picadillo hasta las 1 de la tarde. No hubo más ayuda que esa", aseguró el lector que estaba preocupado, además, por su cuñada que se encuentra embarazada de cuatro meses.

Antonella, cansada de la incertidumbre, decidió emprender el viaje caminando junto a su grupo de amigos y otras personas más. Diez en total. Caminaron desde Ingeniero Maury hasta veinte kilómetros antes de Quijano, donde una persona los hizo subir a su camioneta y los acercó hasta el destino.

Malestar por el accionar de las autoridades en Incahuasi
Dos personas quedaron atrapadas bajo el barro en una casa, pero ninguna fuerza llegó al paraje para rescatarlos. Familiares esperaron todo el día.

Momentos de desesperación se vivieron en el paraje Incahuasi, donde Hipólito Quipildor y Bernarda Vilte quedaron atrapados por el barro dentro del domicilio de la segunda y hasta el momento se encuentran desaparecidos.

Familiares de Vilte y vecinos del paraje contactaron como pudieron a la policía y gendarmería para que los rescaten, pero nunca llegó nadie según relatan.

Desde la mañana hasta la tarde, la gente de Incahuasi esperó por ayuda pero nadie acudió a ellos. Por lo que buscaron la manera de poder ingresar al domicilio que quedó bajo el barro.

Lo raro es que una vez dentro no encontraron a nadie dentro, ni siquiera los cuerpos, por lo que Quipildor y Vilte se encuentran desaparecidos.

La familia de Vilte manifestó su malestar por el manejo de los recursos de rescate que había, ya que acotan que con un helicoptero podrían haber llegado rápido al lugar para activar un operativo. Incluso acusan la mala predisposición de Gendarmería Nacional, que estando relativamente cerca del lugar se negó a acudir.

Exitoso operativo de asistencia sanitaria por el alud en la ruta nacional 51

El Comité Permanente de Emergencia del Gobierno provincial dispuso un operativo de control de salud para asistir a más de 2400 personas, de las cuales cuatro fueron derivadas, tres vía aérea y una en ambulancia.

En el marco del trabajo conjunto iniciado por el Gobierno Provincial y Nacional, para dar respuesta a los habitantes y turistas afectados por el alud en ruta nacional 51, el Servicio de Emergencias y Catástrofes del Ministerio de Salud, efectuó un importante operativo de abordaje y asistencia sanitaria para atender a las personas que se encontraban varadas. 

Un equipo técnico, coordinado por el secretario de Servicios de Salud, Francisco Marinaro Rodo, realizó 50 atenciones médicas en San Antonio de los Cobres, 26 en El Alfarcito y 102 en Ingeniero Maury. 

Solo cuatro pacientes fueron hospitalizadas para mejorar su estado de salud. Se trata de una embarazada, una mujer con signos de convulsión y dos hipotensos. Tres derivaciones se hicieron a través del puente aéreo y una persona fue trasladada a la ciudad de Salta en ambulancia.

El Comité Permanente de Emergencia del Gobierno provincial dispuso un operativo de control de salud para asistir a más de 2400 personas.

Hay familias aisladas en los cerros, sin agua ni alimentos

La policía informó que hay unas 80 familias quebrada adentro, de las que no se sabe nada desde el domingo.

El agua entro a la capilla de Chorrillos
Alrededor de 80 familias se encuentran aisladas sin agua ni alimentos en toda la zona de desastre que comprende desde Campo Quijano hasta la zona de Alfarcito, en lo profundo de la geografía, donde sólo se llega a lomo de mula. Sesenta casas están destruidas, junto a los campos de cultivo y el ganado de subsistencia de las familias asentadas en esta parte del departamento Rosario de Lerma, en el inicio de la precordillera.

Son varios los cortes producidos por aluviones en la ruta nacional 51 que aún no pueden ser despejados, lo que dificulta la tarea de los rescatistas y fuerzas de seguridad.

Se estima que este fin de semana se podría habilitar el tránsito en este sector de la ruta nacional 51, siempre y cuando el tiempo lo permita.

La zona crítica comienza en el "El Candado", donde se construye un nuevo puente sobre el cauce el río Toro para reemplazar la vieja traza de la ruta nacional 51.

La estructura quedó apenas al descubierto por el aluvión que bajó de la zona alta, cuando estaba a unos ocho metros de altura sobre el cauce.

En esa zona apenas se puede transitar. Según el relevamiento de la policía, 20 viviendas quedaron diezmadas por uno de estos aluviones que se precipitaron por la ladera del cerro.

"El cerro comenzó a crujir y explotó. Teníamos agua y barro por todos lados. Las vías están tapadas de barro. A las casas, el agua les llegó a un metro de altura. Nos salvamos de milagro. Todo está perdido" graficó vía telefónica Víctor Cruz, desde la zona de Chorrillos.

El negocio de Maury quedó desabastecido
Este es el único medio de recibir noticias de la zona de desastre. De los parajes, ubicados quebrada adentro, no se tienen noticias. Se estima que son 80 familias de las que no se pudo saber nada hasta ayer.
Para colmo las vertientes de agua fueron tapadas por el barro, lo que hace más caótica la situación.

"La situación es más crítica de la que pensábamos. Estamos relevando la zona a cada momento. Tenemos familias sin techo a los costados de la ruta nacional 51, pero guarecidas en las casas de otros vecinos. El problema son los puesteros de zonas alejadas. No tenemos noticias de ellos. Esperemos que deje de llover, caso contrario la situación puede empeorar", explicó la comisario Liliana Viveros, coordinadora del Sector Nº 81 a cargo de las tareas de seguridad en esta zona.

Hacia el Oeste, por la misma ruta, los parajes Maury, Solá, Incamayo y Puerta de Tastíl también sufrieron la violencia de la naturaleza.

En esta zona los datos del desastre son alarmantes. Se sabe que hay 40 viviendas inutilizadas por la furia de los aludes que se produjeron desde el domingo en la noche y la madrugada del lunes.

Por otro lado, se supo que integrantes de la comunidad originaria de Incahuasi partieron a la zona de Pascha en procura de rescatar los cuerpos de los fallecidos, Hipólito Quipildor y Bernardina Vilte.

Los lugareños de San Bernardo de las Zorras han comunicado que en este sector, por donde baja el Río Pascha, están incomunicados y que en la zona de Potrero de Chañi donde funciona una escuela y su comunidad están aislados.

El parte climático no es alentador. Desde Chañi, pasando por El Rosal y Pascha, los nubarrones se acomodan en la zona alta del Cerro Paño con fuertes estruendos que se hacen sentir a kilómetros.

Ya no quedan personas varadas sobre la Ruta 51

Esta tarde se habilitó el tránsito en la ruta nacional 51, en primer lugar para vehículos livianos y posteriormente para transporte de cargas y de pasajeros.

Como anunció esta tarde el gobernador Juan Manuel Urtubey, los primeros vehículos livianos varados en la Quebrada del Toro pasaron por Campo Quijano luego de haberse habilitado el tránsito en Ingeniero Maury. Un alud en este paraje cortó la ruta nacional 51 imposibilitando la circulación de todo tipo de automotor.

A las 17 aproximadamente comenzaron a descender desde la Quebrada los primeros vehículos con dirección a la ciudad de Salta. En su mayoría se trata de turistas varados en Ingeniero Maury y San Antonio de los Cobres. Luego se habilitó el paso del transporte pesado.
  
En estas localidades se concentró gran cantidad de viajeros al estar interrumpido el paso por la ruta nacional 9 en la provincia de Jujuy; cientos de conductores optaron por regresar a través de territorio salteño, donde luego también se produjo un alud.

Organismos provinciales y nacionales trabajaron de manera conjunta para libera la ruta y para asistir a pobladores de la Quebrada y a los turistas.

Estado y trabajo en la ruta 51
Organismos provinciales y nacionales trabajaron de manera conjunta para libera la ruta y para asistir a pobladores de la Quebrada y a los turistas.

Cabe señalar que el operativo efectuado por el Comité de Emergencia en la ruta nacional 51 es supervisado por el gobernador Juan Manuel Urtubey. El trabajo conjunto se desarrolla entre representantes del Gobierno Provincial; Gendarmería Nacional; Policía de la Provincia; Vialidad Provincial y Vialidad Nacional; SAMEC y Ministerio de Salud Pública.

En el marco de las acciones coordinadas por el Comité Permanente de Emergencia, el gerente regional del NOA de Vialidad Nacional, Francisco Bloser, informó que quedó descongestionado el tránsito de vehículos en la ruta nacional 51.

El funcionario nacional detalló que en una primera instancia descendieron los más de 100 autos que se encontraban varados en San Antonio de los Cobres o Ingeniero Maury, posteriormente hicieron lo propio los alrededor 10  transportes de pasajeros y 13 camiones.

Bloser resaltó que el organismo seguirá mejorando las condiciones de transitabilidad en la ruta nacional y que trabajan con más de 15 máquinas entre los km 22 y 55. Está estipulado que mañana, a partir de las 7, ya se habilite el tránsito normal, con precaución, en ambos sentidos.

martes, 17 de enero de 2017

Larga fila de vehículos varados en el paraje Ing. Maury esperando poder descender

En conferencia de prensa realizada esta mañana a las 9 el gobernador Juan Manuel Urtubey, junto a otros funcionarios provinciales y nacionales informaron acerca de la situación de las alrededor de 2.,000 personas varadas en distintos sectores de la ruta nacional 51, entre campo Quijano y San Antonio de los Cobres, a causa de los derrumbes y aludes provocados por las intensa tormentas registradas en la Quebrada del Toro desde el domingo.

Cabe señalar que según informes oficiales en la zona había varadas hasta unas 2.000 personas, la inmensa mayoría turistas que viajaban hacia o volvían de Chile.

Urtubey anunció además que se prevé que gracias al trabajo ininterrumpido de Vialidad Nacional la ruta 51 sería rehabilitada esta tarde alrededor de las 17, pero con la salvedad de que se habilitará una solo vía como forma de asegurar que todas las personas que están en la Puna puedan descender hacia la ciudad de Salta.

Esto quiere decir que la vía de comunicación internacional no seña habilitada de forma permanente para todo público, sino sólo para que desciendan los vehículos varadas en distintos parajes.

Ayuda de la Municipalidad de Campo Quijano a los varados por corte en la ruta 51

Desde de la Municipalidad de Campo Quijano se brindo ayuda a todos las personas, turistas y pobladores de la Quebrada, que se encuentran varados por los cortes de la ruta Nacional 51 y a todos pobladores del municipio que de una u otra forma fueron afectados por las fuertes tormentas y los desbordes de los distintos ríos y arroyos.

En el día de ayer, se entrego agua potable, y se puso a disposición las instalaciones del Camping Municipal, para que los mismos puedan descansar, higienizarse o simple mente utilizar los baños.

En el día de hoy, se brindara un almuerzo, ya se están preparando las milanesas y se reforzara con la entrega de agua potable, también en las instalaciones del Camping, ya que la ruta continuara cortada hasta las 17, según informo el Gobernador de la Provincia Juan Manuel Urtubey.

Entrega de agua en la zona del Encon
Debido al desborde del río arenales en la toma y la turbiedad del agua, en la zona del Encon Grande, Encon Chico y zonas aledañas, la Municipalidad de Campo Quijano esta proveyendo de agua con el camino cisterna a cargo del señor Licantica, tambien Aguas del Norte reforzara la entrega en la zona con dos camiones, lo confirmo el Ing. Pozo.

Por desborde del arroyo Nogales, las maquinas de la Municipalidad estan trabajando para encauzar el arroyo y evitar futuros desbordes.


La Fundación Alfarcito junta mercadería para los afectados por los aludes

Con motivo de los aludes ocurridos en la Quebrada del Toro, la Fundación Alfarcito esta recibiendo donaciones para las familias afectadas.

Quienes puedan colaborar con alimentos no perecederos y agua en botellas o bidones, llevarlos a la sede de la Fundación Alfarcito, Av Chile 160 en la ciudad de Rosario de Lerma.

Todo lo que se done será destinado para los afectados en la Quebrada del Toro y los cerros de Rosario de Lerma.

Campeonato de fútbol femenino en Campo Quijano, Tolar Grande campeón

Las chicas puneñas revalidaron el título por segunda vez.

Organizado por la liga de Fútbol Femenino de Campo Quijano, se realizó un campeonato relámpago Verano 2017 en Campo Quiajano del que participaron más de 20 equipos femeninos, la mayoría locales y del Valle de Lerma, aunque hubo algunos de la Puna.

De San Antonio de los Cobres y Tolar Grande participaron los equipos Los Andes, Pomense, Central Norte, Municipal, Sagrado Corazón y Municipal de Tolar Grande.

Sin lugar a dudas, este campeonato sirvió para ir midiendo el estado de los equipos para el interprovincial de fútbol femenino a realizarse el próximo mes de febrero en San Antonio de los Cobres.

El equipo femenino de Tolar Grande viene teniendo destacadas actuaciones. La final entre Tolar Grande y El Portal de Quijano fue muy apretada, teniendo en cuenta la segundilla de maratónicos partidos y el mal estado de la cancha. El encuentro tuvo que definirse por penales y el trofeo fue para las chicas de Tolar.

Ruta 51: Enviarán suministros a San Antonio para evitar el desabastecimiento

Serán remitidos mañana a través de la ruta nacional 9 con el apoyo del Ejército Argentino. Este martes también se profundizará un puente aéreo con la zona afectada por el corte en Ingeniero Maury.
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A través del Comité Permanente de Emergencia, el Gobierno enviará mañana tres camiones con suministros a San Antonio de los Cobres, donde más de dos mil las personas están varadas por el corte de la ruta nacional 51, entre ese municipio y la ciudad de Salta, por tal motivo se incrementó el consumo y se busca evitar el desabastecimiento.

El jefe de Gabinete, Carlos Parodi, dio detalles sobre la situación en la localidad andina y en el paraje Ingeniero Maury, donde aproximadamente 500 personas están atascadas por el corte de ruta ocasionado tras el último temporal.

El funcionario informó que también “mañana se profundizará un puente aéreo con el Ejército para llevar lo necesario y helicópteros de Aviación Civil de la Provincia estarán disponibles para emergencias sanitarias”. Además destacó que “hoy fueron trasladadas dos personas hacia Salta que necesitaban asistencia médica”.

Asimismo sostuvo que una caravana del gobierno salteño esta noche viajará a la zona del corte para hacer un relevamiento sobre la situación, tanto de los pobladores afectados como de los viajantes que no pueden pasar debido al alud.

Parodi recomendó a los viajeros afectados que permanezcan en San Antonio de los Cobres hasta que el tránsito por la ruta nacional 51 esté habilitado, ya que las otras alternativas viales no son seguras para automóviles por las condiciones climáticas y condiciones del terreno.

Cabe destacar que desde ayer se está trabajando con el Municipio de San Antonio de los Cobres y a través de un plan de contingencia con el ejército para brindar medicamentos y oxígenos a los hospitales y alimentos, agua y abrigos a las personas que se encuentran varadas en los vehículos.

Por su parte, el subsecretario de Defensa Civil, Ernesto Flores sostuvo que desde anoche se está trabajando sobre la ruta nacional 51 y que hoy la situación se agravó por la cantidad de personas que por esa ruta volvían de Chile y de la Quebrada de Humahuaca.

“Planificamos un sobrevuelo por la Quebrada del Toro y se determinó que las personas estaban varadas en Ingeniero Maury, allí hay aproximadamente 50 autos, 20 camiones y 8 colectivos varados”, expresó.

Un alud mató a dos vecinos de Pascha y dejó cortada la 51


Vialidad Nacional informó que la ruta nacional se encuentra intransitable en los kilómetros 22; 27,4 y 29,5. Hay más de 2.000 personas varadas.

Dos personas fallecidas en la zona montañosa de Pascha fueron halladas en medio de un aluvión de agua y barro que cubrió el paraje de Abra Blanca el domingo por la noche, tras una intensa tormenta eléctrica que azotó a una vasta región de la Quebrada del Toro, la zona de San Bernardo de las Zorras y Potrero de Chañi.

Bernadia Vilte, de 54 años, fue sorprendida en su vivienda por un torrente de agua, piedras y barro que bajó inesperadamente de las altas cumbres de la zona de Pascha. En ese momento, Hipólito Quipildor se encontraba protegiéndose de la lluvia con su caballo en la casa de Vilte, por lo que también fue arrastrado, perdiendo la vida al igual que Bernadia.

Sus cuerpos fueron hallados varios metros abajo, en la playa de un río de montaña que cruza estas estribaciones, semitapados por barro y piedras.

El alud dejó la ruta 51 intransitable para esta región montañosa que colinda con el paraje El Rosal y con las montañas altas atadas a la parte jujeña afectada recientemente por dos aludes en la localidad de Volcán.

Sólo se salvó el caballo
Según Víctor Cruz, un lugareño que alertó a Gendarmería y a la Policía de lo ocurrido, "el tiempo de repente cambió y comenzó a tronar fuerte. Parecían bombas que caían del cielo. Después vino la lluvia con viento que soplaba como para llevarse una casa. Al otro día bien temprano salimos a ver por los alrededores a nuestro ganado y pudimos ver al fondo del barranco la huella del alud que terminaba en la playa del río. Ahí estaban los dos cuerpos". El aluvión había arrastrado todo a su paso, incluso la casita de adobe de doña Bernadia Vilte. Solo quedó a un costado, atado a un árbol, el caballo de Quipildor que se salvó por milagro.

Hasta ayer por la tarde fue imposible llegar hasta los cuerpos de los desafortunados puesteros de Pascha. Gendarmería Nacional se encuentra trabajando en la zona para ayudar a los vecinos afectados por el deslizamiento de tierra en varios sectores del camino de ingreso hacia Potrero de Chañi y El Rosal.

Más de 2.000 personas varadas
Según el Gobierno provincial, hasta anoche había más de 2.000 personas varadas en San Antonio de los Cobres e Ingeniero Mauri. Este grupo fue asistido por las autoridades con un hospedaje y comida.

La coordinadora del Sector 81 de la Policía de la Provincia, comisario Liliana Viveros, confirmó que en la zona de Incamayo, en el kilómetro 55, seguían varados anoche, seis colectivos y más de 100 vehículos en medio de derrumbes sobre la ruta nacional 51, que se encuentra cortada en el kilómetro 22, kilómetro 27,4 y kilómetro 29,5.

"No pueden salir hacia San Antonio de los Cobres, y menos hacia Campo Quijano. Gendarmería está llegando con asistencia apara las personas que quedaron atascadas en medio de la tormenta el domingo".

No hay heridos ni daños en los vehículos. Es una interminable fila de vehículos que intenta hacerse paso en medio de los derrumbes. Hacia el sector de El Candado, una docena de vehículos intentó pasar por la zona donde se construye un puente. Odisea peligrosa por la crecida del río en esa zona.

Sobre El Mollar, a 22 kilómetros de Quijano y sobre la ruta nacional 51, un aluvión de lodo tapó el camino. Máquinas de la empresa Pigé siguen trabajando en la zona para despejar en parte la ruta. El sector de mayor riesgo es bajo el viaducto del Toro. El torrente se llevó puesto por lo menos 50 metros de la ruta asfaltada en esa zona.

Desde Vialidad Nacional confirmaron a El Tribuno que los trabajos de recuperación del camino se complican debido a la crecida del Toro. "Erosionó el camino en un tramo importante. Debemos encauzar el río, recuperar el camino y poder reabrirlo. La otra alternativa es trazar una variante provisoria para que se pueda circular".

Estas tareas pueden demandar mucho tiempo. Hasta este lunes en la noche el camino seguía cortado en el ingreso a la ruta nacional 51 a la altura de Campo Quijano.

Ni por Sico ni por Jama
El titular de Defensa Civil de Salta, Ernesto Flores, señaló que "la ruta 51 se estaba usando para salir desde la quebrada de Humahuaca, y para volver desde Chile. Es decir que por estas horas no se podrá ir ni volver de Jujuy y Chile por la 51".

Con respecto al estado de la ruta nacional 9, donde hubo nuevos derrumbes en Jujuy, Flores dijo que "en la zona donde se estaba trabajando tras el alud hubo un nuevo derrumbe por lo que todo lo que se había avanzado volvió a cero".


lunes, 16 de enero de 2017

Ruta 51 cortada por derrumbes en la zona de la Quebrada

Desde Vialidad Nacional informaron sobre el corte en tres sectores de la ruta, en El Mollar, El Candado e Incamayo. Maquinarias se encuentran trabajando en el lugar para acondicionar el camino que estaría transitable en horas de la tarde noche. 

El titular de Defensa Civil de Salta, Ernesto Flores, señaló que, de acuerdo al informe de Vialidad Nacional, la ruta nacional 51 se encuentra cortada en el kilómetro 22, kilómetro 27,4 y kilómetro 29,5.

La interrupción de tránsito se debe a que las intensas lluvias provocaron socavaciónes de las calzadas y derrumbes.

Si bien ya se encuentran los equipos técnicos trabajando en el lugar, Flores sostuvoque: “El problema es que ésa es la ruta que se estaba usando para salir desde la quebrada de Humahuaca y para quienes van y vienen de Chile. Es decir que por estas horas no se podrá ir ni volver de Jujuy y Chile”.

jueves, 12 de enero de 2017

Cercado perimetal en la estación ferroviaria de Campo Quijano por obras

Comenzó a concretarse el ambicioso proyecto de refuncionalización de la vieja estación de trenes de Campo Quijano, con la finalidad de que sea el parador del mundialmente conocido Tren a las Nubes.

Por este motivo, la empresa a cargo del trabajo hizo un cercado perimetal de toda la estación, por lo cual se cortaron los pasos que las personas, a pie, utilizaban para llegar al Hospital Francisco Herrera o a los barrios aledaños, se recomienda que lo hagan por la calle 25 de Mayo y luego Ing. Poppi.

La obra tiene tiempos estipulado de ejecución de 12 meses, por lo tanto vayan acostumbrándose a circular por las calles recomendadas.

La puesta en valor consistirá en ampliar el predio ubicado en inmediaciones céntricas del pintoresco pueblo. Se restaurará el edificio donde funciona parcialmente la estación, se transformará el depósito de chatarra ferroviaria en una remozada confitería y el patio se convertirá en un espacio semicubierto para ferias y exposiciones.

La Silleta, los Ovando y una visita inesperada: la del presidente Macri

Un día de junio, por sorpresa, tocó la herradura que oficia de timbre en la casa de los Ovando, en La Silleta, el mismísimo presidente Mauricio Macri con su esposa Juliana. Tomaron mates con yuyos, charlaron relajados y repulgaron empanadas.

Aunque creció viendo repulgar empanadas a su abuela y a su mamá en La Silleta natal, Teresa Vilte volcó su vida a la docencia en escuelas rurales de parajes distantes de la provincia. Recién cuando se jubiló volvió a mirar con cariño las bateas de la abuela María Juana, retomó aquellas enseñanzas gastronómicas de antaño, amasó distinto para freír o para hornear, cortó la carne a cuchillo, la sazonó con todos los secretos que nunca contará y, en su casa, un hospitalario y autóctono restaurante que funciona "con reserva" bajo el nombre de la calidez de su madre y la simpatía su padre, el gaucho don Ricardo “Rama Seca” Ovando, conocido por ser muy diestro en las artes del campo, tanto que en su casa, antes que el restaurante se abriera, funcionaba la sede del fortín gaucho de La Silleta. Es así que la tradición siempre se cocinó en la casa de Teresa, con amor y también con dolor. Detrás de la sonrisa diáfana de la maestra Tere, hay un abismo que reserva el adiós para siempre a tres de sus seis hijos: Ricardo murió por una mala caída en una jineteada en los ‘90; Ernesto fue a las Malvinas y aunque sobrevivió al hundimiento del ARA General Belgrano (el domingo 2 de mayo de 1982), no pudo con las secuelas de aquella guerra y abandonó este mundo en 2003; el último hijo al que le cerró los ojos fue Adrián, quién murió en un accidente agrario. Así, don “Rama” y doña Tere se quedaron con tres nudos ciegos en el pecho y un abrazo permanente, protector, a los hijos que les quedan: Graciela, Sergio y “Yuyo”. En este punto crucial de la historia me atropella un fragmento de García Márquez en Cien años de soledad: “Se sintió tan vieja, tan acabada, tan distante de las mejores horas de su vida, que inclusive añoró las que recordaba como las peores, y solo entonces descubrió cuánta falta hacían las ráfagas de orégano en el corredor, y el vapor de los rosales al atardecer, y hasta la naturaleza bestial de los advenedizos. Su corazón de ceniza apelmazada, que había resistido sin quebrantos a los golpes más certeros de la realidad cotidiana, se desmoronó a los primeros embates de la nostalgia. La necesidad de sentirse triste se le iba convirtiendo en un vicio a medida que la devastaban los años...”

Sobar la masa, armar el recado y repulgar empanadas entre ráfagas de pimentón, cebolla frita en pella y comino, fue el acto de amor que le devolvió la alegría a la entonces ensombrecida casa de los Ovando.

Porque la cocina es cariño que sale de las manos para arrancar sonrisas, germinar el placer hasta verlo florecer entre los labios.

“Mi mamá vivía al frente de esta casa, se llamaba María Juana y hacía empanadas y tamales. Yo aprendí de ella y de mi abuelita, pero no me dedicaba a la cocina porque era docente. Trabajé en Embarcación, en Villa María, luego fui titular en El Churcal, cerca de Molinos; después en San Fernando de Escoipe; y así me fui acercando al pago cuando me trasladaron a Quijano y me jubilé en la escuela de La Silleta. Esto de las empanadas y el comedor en mi casa con el nombre El Farol, surgió hace unos 10 años porque mi hijo Yuyo quería hacerlo, le gusta mucho esto de cocinar y tiene buena mano. El aprendió de mi mamá aunque ella tenía sus secretos y no los daba a nadie. Yo tengo mis secretos también y no los paso. Yuyo invoca los secretos pero me niego (risas). El tiene sus propios secretos y también los mezquina”, cuenta doña Tere.

Las risas alrededor de la mesa son como relámpagos de una tormenta apacible y larga. Como el olor y el sonido de una lluvia anhelada que nadie quiere dejar de oír y sentir.

“Rama me dice: ‘vos ya has trabajado mucho vieja, dejá la cocina’. Es que no estoy muy bien de salud desde que me dio un ACV isquémico. Por suerte solo me dejó un poco inestable, pero eso me sirve de excusa para tomarme del brazo de Rama y que me lleve bien agarrada (risas). El, como todo gaucho, siempre iba rápido adelante y me dejaba atrás, ahora tiene que ir a mi lado calladito y contento”, dice alegre la maestra.

Yuyo se ríe a carcajadas de las cosas que dice su mamá y todos nos contagiamos de ese síndrome sanador que es la risa. A esta altura de la visita nos sentimos en familia, esa mesa es nuestra mesa y el oído está tan dispuesto como el corazón. Nos respalda la maravillosa cocina de piedra sobre piedra que construyó el “Rama”, desde donde sale el calor del fuego siempre encendido y el aroma del recado que nos deleitará después.

“En la transmisión de valores nos encontramos con una manera de hacer cada empanada: si va a ser frita no es igual a la masa que va al horno. La empanada al horno es con masa cocida, porque se hace con agua hirviendo; la que se fríe es masa cruda, hecha con agua fría, que le saca ampollitas...”, instruye el Yuyo.

Y agrega: “El factor ambiental condiciona siempre la masa, la cantidad de agua y de grasa que lleva la masa depende si el tiempo está más seco o más húmedo. La abuela Marijuana prestaba servicios domésticos en la casa de Abelino Aráoz y de los Vidal Güemes, así que anduvo por otros países cocinando y experimentando.

Ella aprendió mucho y nos enseñó que si está lluvioso, la masa se hace así; si está seco, así... a mi me cautivó mucho siempre ese termostato que tenía mi abuela para hacer la masa. Y ojo, la Marijuana decía que la buena empanada frita es la que no mancha el papel, y eso, además de muchas cosas, depende de una buena mixtura de grasa y aceite para freirlas, es un desafío”.

Entonces llegó la pregunta que cambió el tono de la charla culinaria: ¿Y cómo les va desde que llegó el presidente Macri a esta casa? Yuyo se adelantó a responder: “Macri llegó acá el día que se descubrieron las valijas con plata de José López... fue el día D para el gobierno actual, el anterior y para nosotros también. El ojo mezquino de la gente no entendió que llegaran semejantes personalidades a esta casa humilde. La envidia, la bronca, el recelo, se hicieron sentir, pero a nosotros nos honró la visita del presidente y su esposa. ¿Cuántos pueblos hay en el país? Miles y eligió La Silleta. Entró el presidente a nuestra casa y nos llenó de honor y alegría, aunque muchos no lo hayan visto bien porque creyeron que lo teníamos guardado, que no avisamos nada para que no se enteren. Lo que no saben es que a nosotros también nos sorprendió la visita. Fue así: Llegaron un día de junio dos señores a encargarnos 20 docenas de empanadas para dentro de dos días para una comitiva, cosa que suele pasar en El Farol. En la fecha indicada llegó a eso de las 15 un vehículo de la empresa Silvia Magno con 8 personas y bajaron, sacaron fotos y mi mamá les preguntó: ‘¿y a dónde se van después a conocer?’ y ahí nos dicen: ustedes no saben? Ya viene el Presidente. No podíamos creer. Los vecinos se enojaron porque creyeron que nosotros le ocultamos esta visita, pero nosotros nos enteramos casi cuando estaba entrando a la casa”. Tere tomó la palabra y enfatizó: “Yo le aclaré al pueblo en la fiesta del Justo Juez, cuando el sacerdote me pasó el micrófono, que no hubo ningún egoísmo en esto, hubiésemos hecho una parada de gauchos, un acto popular, pero ¡no sabíamos! Igual, después de la visita no faltaron las bromas con doble sentido, pero hay que sobrellevarlo en el pueblo, es gente buena la que vive acá. Nosotros sabemos que Macri no vino porque somos macristas, Rama dice que somos “acéfalos” (risas) por decir que somos neutrales. La política no nos interesa; hacemos lo mejor que podemos desde las tradiciones y la cocina, nada más. Pero la gente se marea, después de la visita de Macri, nos traían trámites para jubilaciones y subsidios; creyeron que esto era una oficina, que tenemos contactos con la Presidencia, y nada que ver, fue una visita nomás”.

La cosa es que el presidente y la primera dama llegaron el 14 de junio al Farol de los Ovando. No se privaron de tocar la herradura para anunciarse con su sonido acampanado. “A esta casa entró un matrimonio con mucha luz, la mamá los bendijo en el nombre del Señor y la Virgen del Milagro, les deseó que hagan el bien, les agradeció haber elegido nuestra casa para honrarnos con su visita, y después les cebó una pava y media de mates en la cocina que estaba calentita. El presidente toma con poquita azúcar, y le gustó el mate con muchos yuyos como los ceba la mamá, que le pone cedrón, burro, cascarita de naranja. El presidente no se sentía muy bien de la panza por algo que había comido antes de llegar, pero estaba contento y relajado. La señora Juliana tomó un montón de mates, era dos por uno (risas)”, relató Yuyo.

Y ahí Tere dijo: “Más de 40 minutos duró la visita, muy amena, me preguntó el presidente cómo hice para aguantarlo a Rama Seca tanto tiempo (risas). Después quiso armar una empanada y le enseñé a hacer el repulgue. Yo vi en Macri a una persona sincera, honesta, que mira a los ojos y agradece de corazón. La señora es muy sencilla y agradable. Fue un momento histórico que vivimos, estamos agradecidos y les deseamos lo mejor, por el bien de la Patria”.

Entonces quise saber qué le dirían hoy a Macri si los volviera a visitar. Tere contestó enseguida: “La situación está difícil, que no se olvide de las promesas. Los distribuidores de mercadería ya no pasan semanalmente sino cada 15 días. Acá en la Silleta la gente gasta distinto la plata que tiene. Y los almaceneros también han cambiado porque todo es más medido, hasta la lechuga venden por kilo y no pesan en la balanza romana, sino en la digital. La carnicería lo que más vende es la molida, y en contraposición, los domingos por la tarde veo pasar tanta gente que va a la carpa bailable donde la entrada cuesta 120, 140 pesos... Y eso está muy bien, pero merece un análisis”.

Eran las dos de la tarde y un aroma a empanadas recién horneadas nos hacía agua la boca. Estaban jugosas, como la charla a la que le pusimos puntos suspensivos sobre un mantel a cuadros y un chin chin con roja mistela.

Para visitar El Farol de La Silleta
“Acá está siempre el fuego encendido, es parte del respeto que sentimos en esta casa por quién viene a comer. Nos avisan por teléfono y preparamos la casa y la comida. La idea es que pasen un momento alegre, rico y que quieran volver”, aclara el “Yuyo”, talentoso cocinero.

Para hacer reservas en El Farol, la casa restaurante de los Ovando, ubicada en el pueblo de La Silleta, por la ruta 51, en la esquina de las calles San Martín y Rosario de Lerma, hay que llamar al 0387 - 156 118 837.

La receta de empanada salteña
Con generosidad, acercaron la receta del recado de las empanadas:

- 1 kilo de pulpa cortada a cuchillo
- 1/2 kilo de papa cocida al dente
- 1/2 kilo de cebolla rehogada en aceite y pizca de grasa, hasta que quede cristalina
- 4 huevos duros
- Manojo de cebolla verde picada - Sal, pimentón, pizca de comino, pizca de ají, pimienta blanca.