martes, 14 de agosto de 2012

En la entrega de los premios Martearena recordaron al padre Chifri


En la categoría Homenaje se destacó el trabajo solidario del padre Chifri. Familiares y representantes de la Fundación El Alfarcito, una de las grandes obras del sacerdote, recibieron el reconocimiento.

El salón Juan Carlos Dávalos de la Casa de La Cultura fue el escenario elegido para la quinta entrega de los premios Martearena, que año tras año distingue a las personas y organizaciones que se destacan por su labor en un área específica.

En la categoría Homenaje se destacó el trabajo solidario del presbítero Sigfrido Maximiliano Moroder, conocido por todos como el padre Chifri. Familiares y representantes de la Fundación El Alfarcito, una de las grandes obras del sacerdote, recibieron el reconocimiento de la ministra de Derechos Humanos, María Pace.

“El padre Chifri cumplió acabadamente con el Evangelio, sobre todo cuando dice ‘lo que hagas por uno de mis hermanos, aún por el más pequeño, lo estás haciendo por mí´ y fue tan grande el amor al prójimo que profesaba que ni la adversidad de su accidente lo detuvo para continuar trabajando por los pobladores de la puna”, expresó Pace.

La funcionaria agradeció en nombre del gobernador Juan Manuel Urtubey y de todo el pueblo salteño “al padre por su gran tarea social, seguramente nos está enviando para que la gente de la fundación siga su gran obra de bien”.

Gabriela Moroder, hermana del padre Chifri, agradeció las palabras de la ministra y el reconocimiento entregado por el Gobierno de la Provincia, al igual que el premio entregado por la Fundación Martearena.

El padre Chifri, el cura del parapente como se lo llamaba, recibió el reconocimiento nacional de Abanderado de la Argentina Solidaria por su incesante labor solidaria. Falleció el 23 de noviembre de 2011 a causa de un paro cardíaco.

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